A VER SI VA A SER QUE HOY ES DOMINGO Y YO NO TENÍA QUE ESTAR AQUÍ
(UNA COMEDIA APOCALÍPTICA)

Estimados cadáveres
y supervivientes: Les doy la bienvenida
a esta catástrofe mundial. No existe ninguna salida
de emergencia, ya que no hay ningún lugar al que emerger.
No puedo abrir el último bote
de comida
no caducada
del mundo
post-apocalíptico.
Por favor, que haya alguien, aunque me caiga mal.
El apocalipsis ha llegado.
Una plaga de moscas mutantes ha terminado con el 99.99999999999 % de la población mundial.
Pieza de teatro de humor, pequeño formato, de 50 minutos de duración, para público adulto. Sala o espacios no convencionales.
En caso de catástrofe mundial,
¿elegirías ser superviviente, o morir en la primera oleada?
Las series, cómics y películas de ciencia ficción apocalíptica nos producen una sensación tranquilizadora. Está basada en que, por comparación, nuestras vidas parecen ser sencillas. Pero es que en la ficción, ser superviviente tiene un aura romántica que en la realidad brillaría por su ausencia: Conocer la necesidad de beber, por ejemplo, agua de la taza del vater, escapar de jaurías de perros asalvajados, reconstruir con esfuerzo lo destruído... todo, para acabar muriendo, seis meses más tarde, de apendicitis.

(Para ser buena superviviente, es muy importante tener dientes.
No hay que coger el escorbuto.
En general, es mejor no coger enfermedades de las que ya no existen)
Caer en la primera oleada sería, posiblemente, mucho más cómodo y directo.
La protagonista de la pieza no ha tenido tanta suerte, y se ha convertido, no por aptitud, sino por casualidad, en la representante del 0,000000000000001% de la población mundial. Y, aunque busca y descubre mecanismos para ser buena superviviente, hay dos escollos que no puede salvar:
​Que está atrapada en un eterno y aburrido superdomingo,
(Ahora que puedo hacer lo que me da la gana,
no se me ocurre nada)
y que no puede abrir el último bote de garbanzos que le queda.

A ver si va a ser que hoy es domingo y yo no tendría que estar aquí es una historia delirante. Inspirada en los tópicos de la ciencia ficción apocalíptica, contiene aventuras, ataques de moscas mutantes, correr por tu vida,
(Todos los animales han sobrevivido, y se están viniendo arriba muy rápido)
pensamientos megalómanos sobre el futuro y la reconstrucción, prácticas de salvamento como la variante de la Maniobra Heimlich para cuando estás sola e, incluso, extraterrestres.
Una pieza sin cuarta pared, dirigida a un público que, a pesar de estar compuesto de cadáveres recientes, se ríe mucho. Y que, al mismo tiempo, conecta rápidamente con lo que es en realidad el fondo de todo este divertimento:
Cuánto nos estorban los demás.
Lo a menudo pensamos que la mayoría de la gente es gilipollas.
Cuánto nos necesitamos.
Qué poca cosa somos, por separado.
(Por favor, que haya alguien,
aunque me caiga mal)



Texto, dirección y producción: Las Katastrofen
Interpretación: Jone García
Cartel: Iñaki Peña
Teatro, 50 min, público adulto, humor
Sala o espacios no convencionales